Dado que muchos pasamos varias horas al día frente a las pantallas, no sorprende que algunos busquen un respiro. Ya sea sustituyendo el tiempo frente a la pantalla por la lectura, la escritura, las caminatas o la compañía de otras personas, muchos afirman que alejarse de las pantallas ha beneficiado su salud mental.
Vivir de forma analógica consiste en priorizar las actividades presenciales sobre las digitales. Esto no significa abandonar la tecnología por completo. En cambio, pequeños cambios pueden ayudar a establecer límites más saludables en el uso de pantallas. Las investigaciones sugieren que reducir el uso de ciertos tipos de teléfonos inteligentes y redes sociales puede mejorar el estado de ánimo, la atención y el bienestar general.
En un ensayo controlado aleatorio de 2025Los estudiantes universitarios que limitaron el uso de sus teléfonos inteligentes a dos horas diarias durante tres semanas reportaron mejoras en los síntomas depresivos, el estrés, el sueño y el bienestar general.
Si desconectarse por completo supone un compromiso demasiado grande, establecer límites digitales más pequeños aún puede resultar útil. Un estudio 2025 Se descubrió que bloquear el acceso a internet móvil en los teléfonos inteligentes durante dos semanas mejoró la atención sostenida, la salud mental y el bienestar general del 90 % de los participantes, con una recuperación de la capacidad de atención equivalente a revertir 10 años de deterioro cognitivo relacionado con la edad. En este estudio, los participantes aún podían realizar llamadas, enviar mensajes de texto y acceder a internet en computadoras, lo que sugiere que no es necesario desconectarse por completo para experimentar posibles beneficios.
En lugar de considerar que todo uso de pantallas es perjudicial, reflexiona sobre cómo tus hábitos digitales afectan tu vida diaria. ¿Te retrasa el tiempo de descanso el hecho de navegar por internet? ¿Interrumpen las notificaciones tus conversaciones? ¿Te sientes ansioso, irritable o desconectado después de pasar tiempo en línea?
Intenta comenzar con un cambio manejable:
- Dedica los primeros o los últimos 30 minutos del día a actividades sin pantallas.
- Desactivar las notificaciones no esenciales.
- Utiliza una agenda o cuaderno de papel.
- Haz una comida al día sin usar el teléfono.
- Sustituye 15 minutos de navegación por internet por lectura, movimiento o una actividad creativa.
Vivir de forma analógica no es un tratamiento para la ansiedad, la depresión ni otros problemas de salud mental. Sin embargo, desconectarse intencionadamente de la conectividad constante puede favorecer hábitos más saludables y la capacidad de reconocer cuándo se necesita atención adicional.
“La tecnología puede ser una parte valiosa de nuestras vidas, pero la conectividad constante puede dificultar el bajar el ritmo y estar presentes”, dijo. Candy Curiel, directora clínica sénior“Las pequeñas pausas intencionadas frente a las pantallas pueden brindar a las personas espacio para reconectarse con su entorno, sus relaciones y sus necesidades emocionales. Estos límites pueden favorecer rutinas más saludables.”
Si pruebas técnicas de vida analógica y sigues teniendo problemas con tu bienestar emocional, considera la posibilidad de hablar con un profesional de la salud mental.
Pacific Clinics ofrece servicios sociales y de salud mental para niños, adultos y familias. Para obtener más información sobre nuestros servicios, llame al 877-PC-CARES (722-2737).



